Oración para conservar el trabajo

Oh, Señor todopoderoso, Rey de Reyes,

tú, que eres un Dios bondadoso, generoso, amoroso,

lleno de todos los saberes del mundo y te has encargado

de que nunca nos suceda nada malo, ni caigamos en malas manos,

hoy vengo a ti con gran preocupación, lleno de dolor,

con una noticia que me está mortificando el alma

y puede destruir mi hogar, con la carga pesadísima

y amenaza que me han hecho ha sido suficiente como

para estar preocupado, necesito un descanso

necesito que tú me ayudes con este peso.

No me está yendo nada bien en mi trabajo,

sufro muchas incomodidades que antes no tenía,

cada vez me atormentan más y no me dejan laborar en paz,

cuando empecé, era muy bueno, podía realizar mi trabajo

y desenvolverme como quisiera, para así crecer en el negocio,

el jefe me había puesto el ojo, vio que yo podía con todo,

y me estaba tomando en cuenta, siempre se acercaba a mí,

estaba a punto de obtener un ascenso por mis méritos

y esfuerzos obtenidos a lo largo de todo este rato,

pero el encargado, receloso de que el jefe pudiera darme su puesto

me ha estado sometiendo y tratando pésimo, me pone cargas

dobles y tiempo extra, me tiende trampas y hace que las cosas

me salgan mal a propósito solo para que el jefe no me elogie,

estoy a punto de perder mi trabajo por tantos errores,

por la envidia y avaricia del encargado,

por favor, permíteme surgir por mi cuenta.

Dame fuerza mi Dios, y dame conocimientos,

para que todas las adversidades que se me presenten

poder enfrentarlas sin ningún problema, sé que contigo

a mi lado podré hacerlo, ayúdame a conservar mi empleo,

el cual valoro mucho, le tengo aprecio y me gusta realizarlo,

cuando te gusta lo que haces es el empleo indicado,

y no me aburro en mi labor, me entretiene,

y le he llegado a agarrar cariño, gracias a él soy quien soy

y puedo mantener a mi familia con las comodidades que merecen,

puedo costear ciertos lujos no tan caros pero que me permiten

tener más confort, más relajación y más placer hogareño.

Oh, mi Dios omnipotente,

te pido perdón si ha alguien he tratado mal, 

si he sido injusto con esa persona, si dije cosas que no merecía,

pongo mi palabra que de ahora en adelante solo seré bueno,

trataré con bien al prójimo porque a los justos no los desamparas.

Permíteme, Señor, controlar mis emociones

que mis actitudes sean totalmente tranquilas u ordenadas,

no permitas que explote en ira, rabia o me enfurezca,

que de mí salga solo enojo y vote fuego con mis palabras,

no dejes que trate mal a ningún cliente porque sería mi fin.

Señor, sé empático conmigo, ve a través de mis sentimientos,

y ve cuánto estoy sufriendo por el rumor de que seré echado,

no quiero que eso suceda, acércate al jefe y endúlzalo,

que en mí vea futuro, vea potencialidades y habilidades que tengo,

que me dé la oportunidad de demostrar que soy mejor,

acércate al encargado, y que ya no sienta más celos de mí,

que se sienta apenado por todo lo que me ha hecho

y por las cosas injustas que he pasado por él.

Solo quiero tener un empleo que me guste y que me permita vivir,

que me dé lo suficiente para llevar el sustento a casa,

para que mi familia pueda sentarse conmigo sin preocupaciones.

Amén.

¿Cómo conservar tu trabajo?

Para conservar tu trabajo solo debes tener en cuenta ciertas cosas básicas que, al momento de una evaluación estarán presente y serán tomadas en cuenta por el supervisor, todo esto te saldrá bien si tienes fe y devoción en Cristo que te ayudará en cada desafío que enfrentes.

Para conservar tu empleo y ser un empleado honorario debes primero que nada hacer una oración por el trabajo, luego dar tu mayor esfuerzo por ser el mejor, ser alguien puntual, que llega a la hora asignada siempre. Ser responsable, cumplir con las obligaciones correspondientes. Trabajar en equipo, nunca dudar de ayudar y ser ayudado por tus compañeros. Ser flexible, tienes el derecho de una duda, de no saber algo y no ser duro contigo mismo, tolera cambios y mejoras que serán provechosas y toma ventaja de ellas.